Sobre todo, para decir nada

Al habla Noah.

Voy a ser totalmente sincera: hoy no estoy inspirada, hoy no tengo nada que decir. Os preguntaréis pues: ¿por qué entonces estás escribiendo una entrada? Porque no siempre se puede estar esperando a que llegue la divina providencia o la magnífica inspiración para escribir. Porque en ocasiones hay que sentarse, enfrentarse al papel en blanco y divagar, dejar volar la imaginación y… a ver qué sale.

Sí, eso mismo es lo que estoy haciendo yo ahora, dejar que mis dedos tecleen sin un rumbo fijo, como esas ocasiones en las que llamas a una amiga y le dices: “venga, coge lo imprescindible que cogemos el coche y nos vamos. Y no me preguntes dónde. Simplemente dejaremos que el cuenta kilómetros vaya sumando”.

Porque en esta vida de obligaciones, el corsé de la rutina que nos oprime hasta asfixiarnos no podemos olvidarnos de ser libres y dejarnos llevar. Uno puede arrepentirse de haberlo hecho, pero… ¿a que siempre será una experiencia que perdurará en la mente y te dejará con un recuerdo inolvidable? Pues eso mismo estoy tratando de hacer con esta entrada, dejar que mi mente sea libre y escribir… y escribir… como un placer.

Todo esto de escribir “porque sí”, sin un objetivo claro, sin propósito definido o sin brújula, como queráis llamarlo, no es algo nuevo ni se me ha ocurrido a mí. Porque ya os he dicho que hoy la inspiración no me ha visitado. No. Pero he pensado lo justo como para acordarme de una charla llamada:  “¡Acaba ya esa novela! Trucos antibloqueo y herramientas eficientes de productividad para escritores” a la que asistí el mes pasado en el Celsius de Avilés, en la que Gabriela Campbell hablaba muy sabiamente de la importancia de la rutina, de no procrastinar, de cumplir metas… Y mi meta es sólo una: escribir cada día. Porque sólo se aprende a escribir de dos maneras: leyendo mucho y escribiendo aún más.

Y así con la tontería he escrito esta entrada. Así, sin inspiración. Así, tan natural como la vida misma…

 

Apunte número 1: Ahora que me doy cuenta ésta es mi entrada número 50 y escribo este chorreo improvisado de reflexiones caóticas sobre la no inspiración y la falta de ideas… Vaya tela…

Apunte número 2: para los que no sepáis qué es el Celsius os dejo un enlace: https://celsius232.es/

Apunte número 2.1.: Si alguna vez tenéis la oportunidad os recomiendo encarecidamente que asistáis a este festival de terror, fantasía y ciencia ficción; tanto a las casetas de libros, como a las charlas y talleres. Vale mucho la pena y se aprende un montón.

Apunte número 3: tras escribir esto resulta que me he inspirado. Por tanto, conclusiones. Primera: el método “chorreo mental sin rumbo” puede funcionar. Segunda: ahora no puedo dejar de escribir, no sé si lo habréis notado.

Vale, ya me voy a escribir otras entradas…


Canción: Sia (2016). The geatest (CD) The Greatest. Monkey Puzzle.

2 comentarios sobre “Sobre todo, para decir nada

  1. Uhm, el Celsius de Avilés, mi ciudad. Este año he vivido momentos muy especiales allí y he sacado mucho también, aunque yo no escriba. De hecho, esa forma de tomarte un objetivo me la he quedado para otras cosas, no para escribir en mi caso pero sí para otros objetivos que me cuesta cumplir.

    Mira, al final te has inspirado tú sola, ¿ves? Siempre sirve. Y al menos a mí me has hecho reír 😊.

    Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s